Decrece la confianza de los ciudadanos en el Ejército, el IFE y los medios
Por María de la Heras, publicado en Milenio
La opinión pública está siendo cada vez más severa cuando se trata de calificar el trabajo que están haciendo los distintos actores políticos y sociales. Hasta los militares empiezan a resentir el desgaste de estos dos años del gobierno calderonista, y a pesar de que siguen encabezando la lista en cuanto a opiniones positivas, es la primera vez que observamos un decremento significativo en el número de ciudadanos que expresan opiniones positivas sobre su trabajo.
Con las opiniones respecto al trabajo de los periodistas ocurre algo similar. Siguen siendo de los primeros en calificación, pero de que se inició el gobierno de Felipe Calderón a hoy las calificaciones positivas sobre su trabajo han caído de 83% a 59%, quizá como resultado de la insistencia gubernamental de satanizar el trabajo periodístico sobre el problema del narcotráfico.
Mención especial merece el comportamiento observado en el caso de los Consejeros del IFE. Por primera vez desde que la organización de las elecciones quedó a cargo del instituto encontramos que quienes tienen una opinión positiva sobre el trabajo del los consejeros no llegan ni siquiera a 50% de los entrevistados. Atrapados en el galimatías jurídico en el que convirtieron los legisladores el COFIPE y tras aturdir al electorado hora tras hora con pautas publicitarias por demás desgastantes, los actuales encargados de organizar y calificar las elecciones que vienen están en su nivel más bajo en cuanto a lo que a la opinión pública se refiere.
A diferencia de lo que habíamos hecho antes, en esta ocasión preguntamos en particular lo que opinaban de las policías estatales y municipales, separándolas de la policía federal. El resultado es claro, mientras que los federales se mantienen con más calificaciones positivas que negativas, las policías locales, sobre todo las municipales, obtienen más opiniones en contra que a favor.
Con un balance negativo quedaron también los banqueros y los de los sindicatos, al igual que senadores y diputados, aunque en estos casos no se percibe cambio significativo respecto a lo medido en 2007, es decir que están mal, pero no peor de lo que estaban.
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Nota metodológica Encuesta telefónica realizada el 2 de abril, considerando 500 entrevistas a personas mayores de 18 años seleccionadas mediante un muestreo aleatorio simple sobre el listado de teléfonos del país. Con 95% de confianza, el error estadístico máximo que se tiene es de +/- 4.5%
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