Por Darío Ramírez, publicado en El Universal
Jorge Ochoa, Valentín Valdés y José Luis Romero, son los periodistas asesinados en el primer mes del año. Son tres periodistas más que se unen a la pavorosa lista de 12 homicidios de comunicadores en 2009. Son tres asesinatos que seguramente quedarán impunes conforme a la experiencia de los anteriores. Son tres razones más para que periodistas mexicanos dejen de escribir sobre temas que los pueden poner en peligro. Porque el camino más seguro, la práctica más común, comienza a ser la autocensura. Sigue leyendo