Por Pablo Hiriart, publicado en La Razón
El lunes, después de un acto público en Saltillo, reporteros coahuilenses quisieron entrevistar a la estrella del evento, la profesora Elba Esther Gordillo, y se encontraron con que los escoltas del gobernador Moreira, armados, les impidieron el paso.
Hasta ahora no ha habido protestas de periodistas y medios de comunicación por el inadmisible amago de las armas para defender a la maestra Gordillo de unas cuantas preguntas que, como podrá suponerse, muchos comunicadores le quieren hacer.
Cuando hace un par de años un escolta de la cantante Lucero sacó su arma para frenar a los reporteros de espectáculos que iban a entrevistarla, los informadores de la farándula tuvieron el valor de unirse y protestar en serio contra esa agresión. Sigue leyendo