Por José Reveles y Arturo Estrada, publicado en El Financiero
No puede intervenir si el caso proviene del crimen organizado; ayer, otro asesinato.
El mismo día en que fue asesinado el periodista Hugo David Olivera Cartas, en Apatzingán, Michoacán, la Fiscalía de delitos contra periodistas, existente desde el 15 de febrero de 2006, cambió de nombre: es, desde ayer, Fiscalía Especial para Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión.
Igual cambió de adscripción, pues ya no dependerá del Subprocurador de Derechos Humanos, Atención a Víctimas y Servicios a la Comunidad, sino directamente del titular de la Procuraduría General de la República. Sigue leyendo