Por José Carreño Carlón, publicado en El Universal
Tras la secuela de decapitados, ahorcados, encobijados y disueltos en pozole, vino esta semana la más reciente innovación de los criminales mexicanos: la muerte por lapidación o aplastamiento por rocas en Michoacán. Y todavía no lo asimilábamos cuando la madrugada de ayer nos sorprendió la información difundida en medios sobre el derrumbe de un cerro en la comunidad indígena mixe de Oaxaca, aunque las cifras no habían podido ser corroboradas hasta la entrega de este artículo.
El Calvario, se llamaba premonitoriamente el barrio desaparecido bajo el lodo. Pero el Presidente no parece asumir el calvario en que viven millones de mexicanos bajo otros lodos: lo mismo los del descontrol de la violencia y el crimen frente a las bandas delictivas que los del desamparo, la miseria y la desprotección ante los desastres naturales o el estancamiento de la economía.
El Presidente, en cambio, parece decidido a ubicarse unas páginas atrás del vía crucis al erigirse en la voz que clama en el desierto con su anuncio, por segunda vez, de que prepara una campaña de relaciones públicas orientada a “corregir” la “sufrida” imagen de México en el exterior, como si en el interior esa imagen fuera disfrutable. Sigue leyendo →
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