29sep10 / Caso Godoy Toscano: L Dóriga rechaza presión de legisladores

Joaquín López Dóriga (R Fórmula) comentó:

“El viernes le presenté a usted en el noticiero de Televisa, viernes por la noche, las imágenes donde se acreditaba que Julio César Godoy Toscano, diputado del PRD, prófugo de la justicia, había mentido.

“Él dijo que había ingresado el jueves por la puerta principal al recinto legislativo de San Lázaro cuando era mentira: lo habían metido en la camioneta del vicecoordinador del PRD en San Lázaro, el diputado Acosta Naranjo, acompañado de dos diputados del PRD: José Narro Céspedes y Thelma Guajardo.

“Ahora resulta que el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín, del PRI, ordenó que se investigue quién divulgó esos videos.  Y desde aquí le digo de una vez al presidente de la Cámara de Diputados que no investigue mucho: yo los divulgué, señor diputado.

  Sigue leyendo

Imagen de apedreados y sepultados

Por José Carreño Carlón, publicado en El Universal

Tras la secuela de decapitados, ahorcados, encobijados y disueltos en pozole, vino esta semana la más reciente innovación de los criminales mexicanos: la muerte por lapidación o aplastamiento por rocas en Michoacán. Y todavía no lo asimilábamos cuando la madrugada de ayer nos sorprendió la información difundida en medios sobre el derrumbe de un cerro en la comunidad indígena mixe de Oaxaca, aunque las cifras no habían podido ser corroboradas hasta la entrega de este artículo.

El Calvario, se llamaba premonitoriamente el barrio desaparecido bajo el lodo. Pero el Presidente no parece asumir el calvario en que viven millones de mexicanos bajo otros lodos: lo mismo los del descontrol de la violencia y el crimen frente a las bandas delictivas que los del desamparo, la miseria y la desprotección ante los desastres naturales o el estancamiento de la economía.

El Presidente, en cambio, parece decidido a ubicarse unas páginas atrás del vía crucis al erigirse en la voz que clama en el desierto con su anuncio, por segunda vez, de que prepara una campaña de relaciones públicas orientada a “corregir” la “sufrida” imagen de México en el exterior, como si en el interior esa imagen fuera disfrutable. Sigue leyendo