Think tanks: La construcción del conocimiento y la política de los Estados Unidos hacia México.
Especial para el Observatorio de medios de la Universidad Iberoamericana (OMCIM).
La semana que concluye fue de intensa actividad para el subsecretario de Estado James Steinberg, a quien en algunos espacios periodísticos se ubica como la “mano derecha” de Hillary Clinton, quien compitió por la candidatura demócrata a la presidencia y finalmente obtuvo un puesto clave en el gabinete del ganador, Barak Obama.
A Steinberg se le atribuye haberle “vendido” a la secretaria de Estado Clinton el concepto de que en México se está desarrollando una “narco-insurgencia”. Previo a su arribo a México, algunos medios informativos difundieron su curriculum, poniendo énfasis en su red de relaciones políticas pero, especialmente, en sus credenciales académicas, como miembro de poderosos think tanks. ¿Qué sentido tenía difundir esta información? ¿Cuál era el mensaje que se quería colocar ante determinados públicos –quizás entre los interlocutores de Steinberg? A continuación algunas reflexiones que tal vez nos ayuden a descifrar los códigos de la construcción del conocimiento en algunas instituciones de Estados Unidos y la forma en que esto se traduce en prácticas y estrategias políticas.
Los think tank y la dinámica de la toma de decisiones
Si por algo se han destacado los Estados Unidos, es por la profunda y productiva relación que a través de la historia se ha desarrollado entre el gobierno, los diferentes sectores económicos, las fuerzas armadas y las instituciones académicas. Si bien esta relación no ha estado libre de conflictos, también es cierto, que entre todas estas organizaciones, se da una constante retroalimentación que engrasa la maquinara de la toma de decisiones en Washington y respalda sólidamente el actuar del país.
Podemos decir, que al menos desde el fin de la Guerra Civil, la política en su dimensión interna y externa, ha sido resultado de un profundo análisis y discusión en una clase especial de instituciones dedicadas al pensamiento político y la generación de propuestas gubernamentales, las cuales después han sido adoptadas por los poderes del Estado, y a los que los Estados Unidos deben parte considerable del éxito de su desarrollo político en los siglos XIX y XX. Estas instituciones, creadoras de pensamiento y de un concienzudo trabajo de análisis y reflexión, son conocidas como “think tanks”, las cuales son muy variadas en su origen, organización, financiamiento y tendencias político-ideológicas, y algunas de ellas son consideradas como verdaderas fuerzas políticas en el país.
¿Clinton y Steinberg a contracorriente de Obama?
Siguiendo los planteamientos que la periodista Dolia Estévez presentó ante Carmen Aristegüi el pasado 26 de octubre, la idea de que conceptos como “narco-insurgencia”, “terrorismo” o “estado fallido”, tienen su origen claro en una persona y una organización: John Sullivan y el “Small Wars Journal” y el “Centro para una Nueva Seguridad Americana”, no deben de sorprendernos.
Estas instituciones, quizá desconocidas para el ciudadano no especialista, no son otra cosa que unos más de los llamados “think tank”, y el camino que Estévez plantea para que estos términos llegaran a los más altos círculos del poder norteamericanos queda claramente específicado. Incluso el reciente desacuerdo entre el presidente Obama y su secretaria de Estado, Hillary Clinton, también nos demuestra la constante lucha entre los diferentes “think tanks” para imponer sus puntos de vista.
La retórica usada por Clinton y su subsecretario de Estado, James Steinberg, quien algunos consideran uno de los asesores más influyentes de la secretaria de estado, se puede rastrear claramente en el curriculum del propio Steinberg, un destacado académico, que ha ocupado puestos como “dean” de la Escuela de Asuntos Públicos Lyndon B Johnson de la Universidad de Texas en Austin (las universidades son “think tanks” por derecho propio), además de haber sido director de Estudios de Política Exterior del Brookings Institution y analista “senior” de la RAND Corporation, ambos destacados “think tanks”.
RAND Corporation, con sede en Santa Mónica, California, nació de la iniciativa de la Fuerza Aérea y el Departamento de Defensa, en colaboración con la Douglas Aircraft Company, es decir de la cooperación del gobierno y el aparato industrial – militar. Si bien desde hace tiempo se ha emancipado del control de estas dos instituciones, sus vínculos con este sector siguen activos, dentro de la multidisciplinariedad que promueve dentro de sus institutos y proyectos de investigación (que van desde la física y la salud hasta temas políticos y sociales), la seguridad nacional de los Estados Unidos siempre está presente.
Por otra parte, Brookings Institution es una organización autónoma del gobierno y está vinculada al pensamiento liberal norteamericano, siendo especialmente influyente durante el gobierno del ex presidente William Clinton. Desde su creación, en 1927 estuvo patrocinada por empresarios-filántropos (el propio Robert Somers Brookings) y se ha dedicado al estudio y solución de problemas de gobierno y manejo de la economía. Su enfoque ha estado en la educación para formar líderes al más alto nivel.
Dentro de los principales colaboradores de Steinberg en Brookings, encontramos a Carlos Pascual, actual embajador de los Estados Unidos en México y por lo tanto, hombre cercano y con pensamiento afín a la cúpula del Departamento de Estado, quien además es especialista en el tema de los “estados fallidos”.
En este sentido, lo planteado por Estévez tiene sentido, los términos usados por los políticos norteamericanos, responden a planteamientos ideológicos claramente establecidos por los grupos de interés que financian a los “think tanks”.
Pero así como el discurso Clinton / Steinberg da mucho para analizar en su intencionalidad, sería interesante ver el propio perfil de la periodista sonorense, ya que Dolia Estevez, también ha sido formada en un importante “think tank” norteamericano, como lo es el Instituto México del Woodrow Wilson Center, en Washington, instituto de investigación, financiado por el gobierno de los Estados Unidos, como parte del Instituto Smithsoniano.

[...] el marco del liderazgo regional y, posiblemente, en el marco de la sucesión presidencial mexicana. En su texto especial para OMCIM, el académico Armando Azúa nos explica que Steinberg es un académico de la Brookings Institution, [...]