Por Juan Villoro, publicado en Reforma
¿Cómo narrar la violencia? En 1959, después de 10 años dedicados por Colombia a contar 300 mil cadáveres, Gabriel García Márquez reflexionó en lo malas que eran las novelas sobre el tema. La falla estaba en la reproducción mecánica del horror: “El exhaustivo inventario de los decapitados, los castrados, las mujeres violadas, los sesos esparcidos y las tripas sacadas y la descripción minuciosa de la crueldad con que se cometieron esos crímenes, no eran probablemente el camino que llevaba a la novela”. Sigue leyendo