¿Y si le pedimos al NYT que firme el acuerdo de medios?


Por Regina Santiago Núñez, publicado en Excélsior

Con tal de ganar la primicia, The New York Times omitió verificar la autenticidad de las fuentes.

El viernes 22 de julio de 2011 es una fecha que deberá quedar grabada en la memoria por muchas razones. Por el condenable asesinato de ciudadanos noruegos víctimas de actos terroristas. Pero también por las graves fallas que mostró The New York Times en el manejo de la información sobre los acontecimientos. Al no corroborar el origen de la información que estaba difundiendo, el diario violó principios elementales del periodismo y se convirtió en fuente de confusión. Muchas lecciones habrán de derivar de ese episodio.

Génesis de la confusión

Una reconstrucción del Time Line de Twitter del académico de la Johns Hopkins, Willy Mc Cants, nos permite conocer el origen de la (des) información. Momentos después de conocerse el primer atentado, Mc Cants respondía a una pregunta de Blake Hounshell, editor de Foreign Policy, diciendo que nadie aún en el foro Shmukh se había atribuido la autoría. Especificaba que era un foro de internet de acceso restringido. Fue de ese foro de donde posteriormente Mc Cants retomó el supuesto mensaje en que una supuesta organización islamista reivindicaba el atentado. Mc Cants siempre advirtió que se trataba de especulaciones que surgían entre los participantes.

The New York Times retomó esa versión sin señalar que el académico twiteaba la traducción de un mensaje tomado de un foro en internet.

Con tal de ganar la primicia el NYT omitió verificar la autenticidad de las fuentes. Si con fuentes de alta confianza siempre hay que investigar, con mayor razón hay que hacerlo cuando se tienen fuentes de internet. El Times no lo hizo y se arriesgó a un desmentido. Tuvo 45 minutos de gloria. Orilló a otros diarios a caer en la confusión. Luego tuvo que retractarse, citando que funcionarios de EU tenían serias dudas de que las organizaciones citadas siquiera existieran.

Cabe señalar que apenas el 30 de junio de 2011, Mc Cants publicó en Foreign Policy un texto sumamente crítico al proyecto Google Ideas y a la Cumbre contra el Extremismo Violento que acababa de patrocinar en Dublín. Sus argumentos buscaron refutar la idea de que se podía encauzar el poder de la tecnología para combatir las expresiones de violencia por parte de movimientos radicales.

El terrorismo es propaganda que impone agendas

Hay que tomar lecciones sobre lo sucedido en Noruega. El terrorismo es básicamente un acto de propaganda que busca atraer atención hacia ciertas causas y apropiarse de la agenda política y mediática. Genera efectos sicosociales que permiten dominar a través del miedo. Controla también a través de la confusión, la incertidumbre y la desconfianza. El terrorismo alimenta el discurso de odio y se nutre de sus efectos.

Los grandes medios (el NYT es un gran medio indiscutiblemente) deberían ser referentes por hacer prevalecer el profesionalismo en momentos en que otros sucumben a diversas tentaciones. En el episodio noruego mostró sus debilidades.

Rebelémonos contra el yugo de la inmediatez

En México, muchos medios han comenzado a reconocer que uno de los grandes desafíos de la actualidad es evitar convertirse en caja de resonancia de estrategias del terror; otros, no obstante, consideran sitios como el Blog del Narco como fuentes confiables. Tomar postura abiertamente contra la violencia es el espíritu que anima el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia. No debería ser necesario firmar documentos para actuar con la convicción de que “más vale perder una noticia que perder una vida”. Más vale perder una primicia que perder la confianza de los lectores.

El objetivo de un acuerdo de esta naturaleza es contribuir a fomentar una comunicación responsable, siempre, pero especialmente en épocas de crisis. El NYT tiene un defensor del lector; ojalá y aborde el tema porque hasta donde podemos ver, la intención del diario ha sido eludir su responsabilidad y finalmente quede en el olvido. Los lectores del Times tienen derecho a una explicación sobre el criterio editorial del diario; el diario debería darse la oportunidad de una profunda reflexión.

* Consejera del Observatorio para los Procesos de Comunicación Pública de la Violencia.

rsantiagmx@yahoo.com.mx

ver nota original

 

 

Una respuesta a “¿Y si le pedimos al NYT que firme el acuerdo de medios?

  1. Ciertamente la ética y credibilidad de cualquier Medio deben de ir tomadas de la mano. Tristemente, como haces notar, tal parece que ésta primicia periodística a muchos se les olvida y caen en el juego de la desinformación, volviéndose cajas de resonancia del terrorismo y de la delicuencia organizada. Ojalá todo éste trabajo que llevas a través del Observatorio de Medios y del Acuerdo de Medios cada vez sea más difundido, de manera que los Medios empiecen a anteponer los valores periodísticos que deben regirlos a cualquier otro beneficio, sea de la índole que sea. Y así mismo, los lectores nos convirtamos en audiencias más críticas que exijamos veracidad, ética, moral y responsabilidad en cada noticia.
    Excelente reflexión, mi respeto y reconocimiento a tu labor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s