Aristegui: Disyuntiva de los medios de hasta dónde o qué informar


Carmen Aristegui (MVS): Está por iniciar la Feria Internacional del Libro, ¿cómo nos toma, a los que vamos a Guadalajara a participar en los muchos actos que habrá en la Feria Internacional del Libro, esto que ha sucedido en las últimas horas, esta situación estrujante y preocupante, sin la menor duda, de los muertos en Guadalajara, en Sinaloa y, por supuesto, en la referencia de Veracruz, que son situaciones similares?

Este modus operandi de asesinatos masivos, cuerpos esparcidos en el caso de Boca del Río, o exhibidos en una vía absolutamente transitada como es el caso de Jalisco, al lado de esta escultura de Sebastián, los Arcos del Milenio. En algo que tiene toda la carga fortísima de exhibición de quien comente crímenes atroces como estos y deja esta exhibición de la muerte.

No sólo estruja sino que la propia sociedad debe encontrar la manera para procesarla, hablar de ello y exigir a las propias autoridades lo necesario para que se investigue y se llegue a los responsables de hechos atroces como éstos.

En el trasfondo también está lo que los mismos delincuentes escriben y dejan en los mensajes, en este mensaje en particular del que estamos hablando y los otros que han dejado en otras circunstancias similares.

Y mire, viene este dilema, que no es fácil de resolver para los medios, que tiene que ver con hablar o no de estos mensajes, con mostrar o no esas mantas para que la sociedad mexicana se entere del tipo de cosas que se están dejando al lado de estos cadáveres. Disyuntiva difícil porque está por supuesto el derecho de la ciudadanía a saber, el derecho a estar informados de lo que ocurre y dentro de lo que ocurre está el horror y las escenas dantescas que hemos mostrado todos los medios de comunicación, pero está también junto con los cadáveres este tipo de mensajes procedentes del propio crimen organizado que hacen señalamientos sumamente delicados, que aluden a autoridades, que aluden a sus adversarios, en este caso al cartel de Sinaloa y que aluden a una situación que debe ser esclarecida de una u otra manera en este país.

El esclarecimiento principal obviamente es quién está detrás de estas muertes y cómo va a hacer la autoridad para capturarlos, enjuiciarlos y que paguen por hechos de esta naturaleza que son absolutamente inadmisibles para una sociedad.

Pero además de este tema que es el obvio y obligadísimo, que es saber quién mató a estas personas y que pague por ello, que se les procese por ello, que yo lo que le digo, parece poesía, porque tenemos 50 mil muertos y la mayoría de ellos no han tenido este proceso judicial elemental para una sociedad civilizada: si alguien mata a alguien debe ser investigado, procesado e impartirse la justicia del caso.

Tenemos una enorme carga de impunidad y una enorme carga de muertos que no han sido investigados sus casos y procesados los responsables.

Por eso cuando digo lo que digo, sería una especie de lugar común, una especie de redundancia de lo que debería suceder, pero que no está sucediendo del todo. No está sucediendo con los miles de casos que están marcando la vida de México en los últimos años, pero además de lo obligado que es esto por más evidente u obvio que parezca decir que sociedad civilizada, eso es lo mínimo que se les puede pedir y exigir a los representantes del estado mexicano.

Y está por otro lado, esta disyuntiva para la prensa y los periodistas de hasta dónde informar y de qué informar. Ya todos dijimos de las camionetas, del contenido. Ya todos hablamos de los informes que las autoridades nos han dado y está este otro flanco de información que es el que dejan ahí los propios delincuentes y los señalamientos que hacen los propios delincuentes.

Insisto, entendible la disyuntiva porque nadie en su sano juicio quiere hacer apología de la violencia, nadie en su sano juicio quiere hacer algo que favorezca a los criminales, nadie en su sano juicio quiere que la divulgación de algo favoreciera a la actividad criminal en nuestro país. Pero nadie en su sano juicio puede también soslayar la importancia que tiene analizar y detenerse para cuestionar y dejar las preguntas abiertas del contenido de este mensaje y esta manta, en particular la que quedó ahí en los Arcos del Milenio de Guadalajara.

Por eso decía yo hace rato que me llamó la atención la forma en que el gobierno de Jalisco dejó la información puesta para quien la quiera tomar. Es decir, el gobierno de Jalisco dice: ahí había una manta, que señalaba al gobierno de Jalisco, al gobernador de Jalisco y al gobernador de Sinaloa, nosotros no somos difusores del asunto, decía en su conferencia Fernando Guzmán Pérez Peláez, pero ahí está el contenido y se lo dejamos a la prensa. Dejaron en hojas sin membrete la transcripción de este mensaje que dejó el crimen organizado. Este mensaje firmado por el grupo “Zeta”, se autodenominan el cártel fuerte a nivel nacional, se autodenominan el único cártel no informante de los gringos, y con una frase terminan diciendo: “Este grupo existe, la lealtad, honor, grupo ‘Zetas’, siempre leales”.

Y bueno, ahí está lo que con esta evidencia, son los responsables, de quienes se están adjudicando por escrito, de esta manera, estos espeluznantes crímenes, estos asesinatos masivos, esto que nos estremece, pero que hay que evidentemente informar de ello en todas sus dimensiones.

Estaremos hablando de ello esta mañana, tendremos la revisión de este texto y muy particularmente de la mención que se hace sobre la presunta condición del Cartel de Sinaloa como informante del gobierno de EU. No podemos no conectar esta manta y su contenido con lo que es un proceso público, demostrable, analizable que es el juicio que se lleva en EU.

Ahí está la manta que alude a estas cosas y usted me podrá decir que no le podemos dar validez a lo que dice ninguna manta escrita por narcotraficantes. Acepto a quien piense de esta manera, pero no podemos no conectar lo que ahí se señala con algo que es público y que se está dando desde las vías institucionales desde EU y que es el famoso juicio al hijo del Mayo Zambada, donde el eje principal tiene que ver con que el cartel de Sinaloa o el hijo del Mayo Zambada está alegando que parte de sus actividades en México, contaron con la venia y colaboración o conocimiento de autoridades de EU, en este pacto firmado y entregado por orden judicial al juez Castillo en EU. De ese tipo de cosas es de las que estamos hablando y por supuesto que no nos podemos quedar en el primer escalón que es el registro de los muertos y que es lo más importante porque son vidas humanas, pero no es suficiente en materia de información. En materia de información es necesario buscar las explicaciones de hechos que humanamente son inexplicables, pero que están ahí y forman parte de la realidad mexicana.

Las muertes masivas, los asesinatos masivos en este país, datan de algunos años para acá. Ayer leíamos una cronología que hizo El Universal del número de asesinatos masivos que ha habido en los últimos años. Ahora hay que revisar los asesinatos masivos de las últimas semanas, desde Boca del Río para acá si hacemos valer lo que Malova, el gobernador de Sinaloa, le dijo a El Universal, respecto a la posible conexión de unas masacres con las otras.

6:49

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