ISIS: La anatomía de una decapitación publicitada (por Mauricio Meschoulam/El Universal)


Mauricio Meschoulam  El Universal 26-agosto-2014

Cuando You Tube y Twitter decidieron bajar el video de la red y cancelar las cuentas que lo volvían a subir, el efecto masivo ya había sido detonado. No se trata de violencia a secas, sino de violencia publicitada, retransmitida, reproducida, cuyas emociones son re-experimentadas una y otra vez por millones de personas que tienen solo un contacto indirecto con el suceso (solo voy a conocer la narrativa del evento a través de textos o imágenes). En ese sentido, la decapitación de la víctima es sólo un instrumento para algo más. La organización responsable de este asesinato se llama Estado Islámico en la actualidad, pero su nombre anterior, el que es ya su nombre coloquial, quizás porque fue el más simple de transmitir y memorizar, es ISIS (Estado Islámico de Irak y Siria por sus siglas en inglés). Hoy, por si a alguien faltaba saber quiénes son, qué buscan, por qué y contra quiénes luchan, ese nombre está ya en todos lados. El acto violento contra una persona, en este caso entonces, va a funcionar como hecho comunicativo. Y esa comunicación utiliza al terror como vehículo para transmitir lo que los autores quieren transmitir, y para provocar las reacciones que buscan provocar. Esos son los elementos que hacen del terrorismo, lamentablemente, una estrategia enormemente eficaz. Hoy en el blog unos apuntes al respecto.

(Nota: este no es un texto que explica quién es y qué busca ISIS. Si usted no ha leído los artículos que al respecto he escrito, puede hacer click en esta y en esta otra ligas).

1. El hecho referido es la decapitación de un periodista estadounidense a manos de ISIS. James Foley había sido secuestrado en Siria desde el 2012. El evento del que hablamos, sin embargo, no es solamente el asesinato de una persona, sino la filmación y publicitación del acto sangriento con todo detalle, mientras se reproduce un discurso que señala a Estados Unidos como destinatario del mensaje. Este video fue subido a las redes la semana pasada, en donde tuvo un impacto viral antes de haber sido detectado y bajado por empresas como You Tube y Twitter.

2. El video busca primero que nada provocar un efecto de miedo o terror en audiencias masivas, la sensación de impotencia o desesperanza en mucha gente que se siente directa o indirectamente amenazada por este grupo islámico. ISIS proyecta poder y capacidad de combate e incluso de resiliencia ante los más recientes bombardeos que Washington ha dirigido en su contra en Irak. Es así como un grupo que actualmente no cuenta con más de 20 mil combatientes, se da el lujo de amenazar a la superpotencia con seguir cometiendo actos de esta naturaleza si la Casa Blanca no desiste de los ataques en su contra.

3. La de James Foley es una sola muerte, un solo asesinato -frente a los cientos de miles de víctimas inocentes civiles que han muerto en Irak y Siria en los últimos años- pero no es cualquier asesinato, dado que este, en particular, es además, un hecho de comunicación que es planeado y efectuado de cierta manera para impactar sobre determinadas agendas.

4. Algunas de estas agendas están a la vista, otras son menos evidentes. Menciono unos ejemplos para que se entienda las primeras ramificaciones del video en cuestión:

  • a. Como producto de la decapitación de Foley -y no antes- varios importantes medios como el New York Times entre otros, publican reportajes en donde se documenta el hecho de que Washington no estuvo dispuesta a pagar el rescate multimillonario que era exigido por ISIS a cambio de la vida del periodista. Por contraste, estos reportajes muestran cómo es que otros gobiernos occidentales sí han estado dispuestos a pagar rescates por sus connacionales, aún cuando estos son secuestrados por grupos terroristas como ISIS. Ello no solo coloca en la agenda el debate acerca de lo correcto o incorrecto del proceder de la Casa Blanca, sino que ejerce presiones para un comportamiento diferente en lo sucesivo.

 

  • b. Además, el suceso obliga a Obama a explicar ahora -y no antes- que Washington sí hizo intentos por rescatar a sus connacionales secuestrados en Siria a través de comandos de élite, lo que denotaría la primera ocasión en que EU reconoce su intervención en la guerra civil siria empleando fuerzas de combate en el terreno de las acciones. Este tema, sube a la agenda otro debate que tiene que ver con la pertinencia del involucramiento -o falta de- de Washington en el conflicto sirio, y lo que es peor, a qué lado es al que se “debe” ayudar. Hasta hace unos días, Obama sostenía la posición de que Washington no debía ser arrastrada hacia llevar a cabo combates directos en Siria, pero ahora las cosas cambian. Muchos análisis han indicado el error estratégico de atacar a ISIS solamente en Irak y no en Siria, en donde este grupo tiene varios de sus más importantes bastiones. Hoy, gracias al video, las presiones sobre Obama crecen enormemente.

 

 

  • c. Alguien podría pensar que no tendría sentido para ISIS el arrastrar a Washington a luchar en Siria y que quizás sería mucho más inteligente evitar que Obama decida atacar sus posiciones en ese país. Eso quizás tendría lógica, si pensamos como probablemente ISIS quiere que pensemos. ISIS sabe que está generando una indescriptible cantidad de enemigos en su contra y sencillamente no tiene las capacidades materiales para sostenerse. Salvo que la dirigencia de ISIS, cuya inteligencia ha sorprendido a muchísimos, esté pensando en otra cosa. La lucha de grupos como ISIS, con recursos limitados, no es normalmente una lucha de corto plazo. Muy posiblemente, con actos como la decapitación de Foley, ISIS busca arrastrar a Washington a llevar a cabo acciones que si bien le otorgarían relativas victorias tácticas, en el largo plazo podrían terminar perjudicándole mucho más. Los combatientes de ISIS probablemente buscarán escabullirse, mezclarse entre la población y orillar a EU a una larga guerra de desgaste con consecuencias financieras y políticas para la Casa Blanca, lo que en las experiencias pasadas termina hundiendo al Titanic más cada vez. Obama, por supuesto, busca evitarlo. Pero la cuestión del video ejerce presiones que le orillarán a actuar de maneras distintas.

 

 

  • d. Otro tema tiene que ver con la agenda de la radicalización. Debido a la importante presencia de ciudadanos occidentales en las filas de ISIS, muchos medios explican -ahora y no antes- cómo es que se manifiesta el proceso de radicalización de estos combatientes hasta llevarlos a luchar en favor de ISIS en Siria y en Irak. Ello genera, por ejemplo en el Reino Unido (país de nacionalidad de quien aparentemente es el asesino de Foley) una discusión acerca del rol de los imames británicos en la moderación de sus feligreses, u otro tipo de polémicas como por ejemplo el racismo o limitación a oportunidades de personas quienes a pesar de ser hijos de migrantes, son ciudadanos de sus países lo mismo que cualquier otra persona.

 

  • 5. Así, el acto violento tiene un múltiple impacto: atemoriza (más aún) a civiles sirios e iraquíes, a extranjeros que se encuentran en esas tierras por diversas causas, a la vez que golpea a los gobiernos de EU y de otras partes, obligándoles a explicar cosas o a discutir acerca de cosas que de otra forma no estarían discutiendo, lo que busca en última instancia producir presiones y alteraciones políticas.

 

 

 

 

  • 6. El video pretende además conseguir un efecto “publicitario” en favor de ISIS. La mayor parte de la gente aborrecerá sus métodos. Pero una parte de las audiencias no está del todo en desacuerdo con sus metas o motivaciones. Esos se llaman seguidores suaves. Otra parte, muy pequeña, estará de acuerdo tanto con sus metas como con sus métodos, y entenderá ahora que el jihadismo global tiene muchas más posibilidades de ser alcanzado en manos de ISIS que en manos de Al Qaeda. Esos son los seguidores duros, gracias a quienes ISIS está siendo capaz de engrosar sus filas constantemente.

 

 

  • 7. Un tema adicional tiene que ver con la eficacia militar de la guerra psicológica. No solo con respecto a la decapitación de Foley, sino a través de fotografiar o videograbar -y luego subir a la red- asesinatos masivos de soldados o civiles sirios o iraquíes, ISIS genera terror entre sus oponentes y proyecta un poder que no necesariamente posee. Así, con solamente 6 o 7 mil hombres al momento de su embestida contra Irak (combatientes que deben repartirse entre el territorio de dos países), ISIS fue capaz de hacer huir al ejército iraquí (un ejército entrenado y armado por EU que cuenta con unas 300 mil tropas) o de conseguir que la población local fuese inmediatamente sometida sin resistencia.

 

En suma, el acto es tan brutal como eficaz. El hecho es planificado para impactar en ciertos temas e incidir en ciertas agendas, provocar alteraciones en las opiniones, actitudes y conductas de amplias audiencias y así, generar presiones políticas. Esa eficacia es lo que hace del terrorismo, una herramienta cada vez más utilizada, como lo indica el último informe sobre el Índice de Paz Global (IEP, 2014). ¿Cómo se le contiene? Bueno, lo primero es entender bien el mecanismo mediante el que actos como este funcionan para asumir que una guerra eminentemente psicológica, tiene pocas probabilidades de ser eficazmente combatida en otro terreno que no sea el psicológico. Pero ese será tema de un futuro post. Por ahora compártanos, ¿usted cómo lo ve?

 

Twitter: @maurimm

Ver nota original en El Universal y comentarios

 

 

 

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